Estupendo restaurante que cuenta con tres ubicaciones en la ciudad de Málaga; Catedral, Campanario y Malagueta. Nosotros visitamos el restaurante al lado de la catedral. Una sala elegante y una buena barra, con mesas altas, que es donde nos ubicamos.


Comenzamos con uno de sus platos estrella, la ensaladilla rusa con atún. Finísima la mayonesa. Una de las mejores ensaladillas que recuerdo.

Seguimos con gamba blanca de Huelva. Muy frescas y llenas de sabor.

Seguimos con un plato típico malagueño que no conocía, la porra antequerana.

Y para terminar unos boquerones fritos al limón. Extraordinaria fritura.

La cuenta para dos personas con cerveza fue de 85€. Una comida estupenda en un restaurante al que volvería con los ojos cerrrados.