Con el nuevo año vuelvo al cocido madrileño mensual por bares de menú del día. Hoy especialmente lamentable. Este es un bar conocido por su tortilla de patatas, pero para el cocido no merece la pena.
La sala es pequeña e incómoda. Para tomar su pincho de tortilla en la barra, puede valer, pero para comer un menú con un mínimo de comodidad, no es el sitio.


