El restaurante más antiguo de Barcelona y de España. Can Culleretes (la casa de las cucharillas) es toda una institución.




Su plato más emblemático son los canelones. Así que fuimos a por ellos. Mereció la pena.

Una ensalada de tomate con mozarella que francamente fue una vergüenza.

Y una buena tripa con cap i pota

La cuenta fue de 39€ para dos personas. ¿Volvería? pues no me importaría. Desde luego no es nada del otro mundo lo que ofrecen, y bien parece que están ya orientados a turistas, pero aún así, para algunos platos tradicionales creo que merece la pena la visita.