Mesón en un polígono en el que acabamos después de ir de compras a un centro comercial. El peor plan del mundo para acabar en el peor restaurante de la zona.
Un menú del día por 12,5€. El primer plato, alubias con morro, me gustó, pero el segundo, una ternera estofada en donde había más de grasa que de ternera, pinchó. El postre, una tarta de queso intranscendente.


