Un restaurante tailandés muy recomendable.

Arrancamos probando una vieira al horno con salsa Jeow Som, que es una salsa típica de Laos donde jeow significa “salsa picante” y som significa “ácida”.

Rollitos crujientes de cerdo, vermicelli y verduras, servidos con cogollos y hierbabuena fresca.

Seguimos con mejillones fire & lime: Mejillones salteados al wok con una salsa de chiles tailandeses, lemongrass y lima. Demasiado pequeños y no muy sabrosos, el plato más flojo de la comida.

Arroz frito con pato laqueado acompañado de verduras de temporada.

Torikatsu: contramuslo de pollo crujiente con arroz y curry tailandés amarillo

Curry rojo de gambón salteado al wok con berenjena china y calabacín. Se acompaña de un cuenco de arroz blanco.


Para terminar un buen postre: platano asado con helado de coco.

La cuenta para tres personas fue de 102€ con agua y cerveza. Muy razonable para lo bien que comimos.