Buen restaurante indio de barrio por encima de la media en cuanto a calidad de la comida, sala, etc. Muy correcto.
Los entrantes, samosa y pakora vegetariana.


Los principales fueron pollo tikka masala y lamb bhuna (cordero cocinado con pimiento rojo y verde, cebolla y especias). Muy sabrosos los dos.




Los postres, mango lassi y gulab jamun.


Un menú del día clásico donde los haya, bien cocinado, no demasiado picante a 14,9€. Recomendable