Parking Pizza comenzó en Barcelona en 2015 en un antiguo garaje (de ahí su nombre) y se ha expandido en varios locales en Barcelona y en Madrid. Se caracteriza por ofrecer un ambiente urbano, e informal, con mesas compartidas y una estética inspirada en naves industriales.
Me gustó cuando estuve hace unos años pero esta nueva visita no ha estado a la altura. Tomamos la pizza de prosciutto cotto (17,5€), bastante floja.

