Moderno restaurante enfrente del parque de Berlín. Ofrece comida moderna con inspiración asiática, desde filipinas hasta japón. El nombre, según explican en su web es que es una propuesta “sencilla, asequible y es un pepino. Y además es el nombre de mi gato.”
Comenzamos con un aperitivo de la casa.

Pedimos lumpia, una especialidad filipina, que consiste en un rollo de pasta brik relleno de carne de cerdo, verdura y gambón. Bien frita la pasta y sabroso el contenido.

Seguimos con Cheong Liew. Su particular versión del arroz con cosas alicantino, un plato malayo que tiene panceta de cerdo marinada en canela, mandarina y anís, sobre arroz basmati.

Y terminamos con katsu sando, el sandwich japonés de cerdo rebozado en panko con tonkatsu casera.

Con los tercios de cerveza a 3,10€ (una auténtica ganga en la zona) y un precio medio de 25€ por persona, es una propuesta muy interesante.