El hermano pequeño de Santerra en la zona de Ponzano, calle que se destaca por su amplia oferta gastronómica. Se trata de un bar-restaurante con una propuesta más informal que Santerra, más moderna y enfocada hacia zona donde se ubica. Como lo dice su nombre, “neotaberna”, el concepto del local es el de la reinterpretación de la taberna tradicional española a la cual se le añade un toque moderno que garantiza a los usuarios un ambiente contemporáneo manteniendo la cocina tradicional. Destaca su decoración, con materiales como la madera, latón y mármol, destacando los detalles en azul gracias a un bonito azulejo.

Comenzamos con sus famosas croquetas de jamón, ganadoras de numerosos premios, extremadamente líquidas. Muy ricas.



A continuación, bombas de causa limeña y unas albóndigas de vaca vieja con curry (20€ la ración), que fue lo que más me gustó.


La cuenta fueron 43€ (dos personas) con dos copas de cerveza. Adecuado para la zona, pero, aunque todo estuvo correcto, nada especial que justifique el marchamo de Santerra detrás.