Hemos comido realmente mal en este moderno restaurante en el centro de Linares. Comenzamos con una ensaladilla, correcta, sin más.

Y de principal una milanesa de ternera con champiñones a la crema, según anunciaba la carta. Lo que nos trajeron fue lo que se muestra en la foto, donde les reto a que me digan dónde están los champiñones a la crema (spoiler: no hay). Lo que sí había era una ternera dura e incomible con un plastón de queso mozzarella. Un engendro. Nos quitó las ganas de pedir nada más en este restaurante que tiene el escaso mérito de entrar en el top 10 de mis peores comidas del año.
