Hace años tuve una mala experiencia en este bar que tiene cierto reconocimiento por poner muchas tapas (añado que de dudosa calidad) con las consumiciones. El conflicto fue que me intentaron cobrar varias cervezas que no había tomado. El tono y la actitud del responsable hicieron que lo tachara de mi lista. Ahora, muchos años después, me he decidido a probar su menú del día (13,95€). Como me imaginaba, muy regulero. No lo recomiendo.

Con la bebida ponen este aperitivo, que francamente se podían ahorrar. Pedí de primer plato unas alubias con chorizo. El chorizo eran dos finas lonchas de chorizo malo malísimo.


El segundo fueron unas albóndigas con patatas fritas. Tampoco descataron nada.

El postre fue lo mejor de la comida: un trocito de tarta casera de chocolate.
