Casa Octavio

Casa Octavio en Ciudad Real ha sido una de las mejores visitas del mes. Es un negocio familiar desde 1997, llamado así en honor al padre,(Octavio) de los hermanos García Castro . Aurora, en la cocina y José y Belén en la sala llevan el restaurante que cuenta con un Sol Repsol desde 2017 y un reconocimiento de la Guía Michelín desde hace cuatro años. Ofrecen cocina tradicional manchega con especial foco en la caza. Está ubicado fuera del centro de la ciudad, a unos 20 minutos andando de la plaza mayor. La sala no es muy grande y la decoración es cuidada. Manteles de tela, muchos detalles de buen gusto, bonita cubertería y una vajilla de cerámica que llama la atención, se la fabrica un artesano alfarero de la zona de Toledo, de Puente del Arzobispo,

Nos dejamos aconsejar en cuanto a platos y cantidades por Belén, y nos indicó que lo mejor era compartir ya que las raciones eran abundantes.

Comenzamos con un aperitivo cortesía de la casa: un caldo en una taza, que con el día lluvioso e invernal fue muy reconfortante.

Arrancamos con un espectacular pisto manchego con sus huevos fritos. Pura cremosidad y sabor concentrado a la verdura. Acompañamos la comida con un pan elaborado con masa madre y fermentaciones muy lentas. Esta amasado y horneado por la “Familia Tapiador” de Alcolea de Calatrava. Ofrecen para elegir (y repetir cuando se quiera) pan de centeno y sésamo, otro de pan de AOVE y un pan tipo candeal.

Seguimos con uno de los platos más típicos de la zona, los Galianos (gazpacho manchego), que es un guiso caliente caldoso con carne de caza menor y con torta cenceña manchega troceada.

Como principal compartimos una paletilla de Cordero Lechal “14 horitas” a 65º. Extraordinario.

Para terminar nos recomendaron su tarta de queso, también un buen postre.

La cuenta fue de 80€ para dos personas. Muy recomendable para la calidad de la comida y la buena experiencia.

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