La Amatriciana

Imprescindible restaurante de comida tradicional romana. Su propia web explica la historia del plato que da nombre al restaurante y que es uno de los más típicos de la cocina romana:

De un pueblo del norte de la región del Lacio, Amatrice, partió una mujer allá por 1870 a Roma y se estableció cerca de la antigua estación Termini. Allí comenzó a preparar, con muy pocos recursos, los famosos “bucatini all’amatriciana” (espaguetis grandes y huecos cocinados según la receta de Amatrice) para algunos fruteros que pasaban por allí. Con el paso del tiempo, romanos entusiastas se unieron a los fruteros que iban al mercado para degustar los apetitosos bucatini de la “Amatriciana” (la mujer de Amatrice). Más tarde, el restaurante se amplió coincidiendo con la construcción del antiguo Teatro Costanzi (1880), que posteriormente se convirtió en el Teatro dell’Opera (1929), y adquirió cada vez más renombre e importancia.

Actualmente, el restaurante, propiedad de la familia Crisciotti, está regentado por los hermanos Fabio y Mauro. El amplio local conserva la estructura original de los años treinta, techos altos, decoración clásico, incluso con una antigua cabina telefónica y repleto de recuerdos de la historia del restaurante.

Tomé de entrante una alcachofa a la romana, que se sirve estofada y con aceite de oliva.

Y por supuesto, los bucatini all’amatriciana. Un plato contundente, generoso en guanciale y que se puede llamar el “plato de las 5 P: pasta, pancetta (guanciale), pomodoro (tomate), pecorino y peperoncino (chiles). Espectacular.

El café, como en general en toda Italia, perfecto. Lo acompañan de una dulce frito (sin foto).

La cuenta fue de 33€ con agua. Una buena experiencia en este restaurante que no puedo dejar de recomendar.

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