Una apertura de este año en Chamartín es MULA, un restaurante especializado en brasas donde anteriormente estuvo Sagrario Tradición. Se han hecho pocos cambios al local anterior, que tiene una amplia terraza, una zona de barra y un amplio comedor en la zona trasera. Desgraciadamente no me ha convencido y no creo que vuelva.

Comenzamos con un aperitivo de la casa con unos conos rellenos de foie. Ricos

Para compartir elegimos la ensaladilla con ventresca y espuma de mayonesa y presentada sobre con una palomita al estilo salmantino. No convenció.

Puerro asado, stracciatela y sobrasada, asado a baja temperatura y terminado a la brasa. El plato que más me gustó.

El principal en un restaurante especializado en brasas no podía ser otro que el lomo bajo simmental a la brasa de 30 días de maduración con patatas y pimientos confitados. Fue una decepción, porque me resultó algo dura la carne y además llegó templada a la mesa. Cada vez llevo peor que me presenten la comida templada casi fría. Tuvimos que pedir que la pasaran un poco por la brasa para darle algo de temperatura, con lo que llegó demasiado seca. Mencion especial a los pimientos, que estaban estupendos.



De postre, tarta cuajada y tarta de queso (a 7€ cada uno), nada especial.


La cuenta fue de 152€ para cuatro personas (38€ pp) con unas cervezas y una botella de Sierra de Cantabria Cuvee (31€). Un precio ajustado pero que no justifica volver cuando el plato principal falla. Destaco además negativamente el tremendo ruido que había en el local, lleno por varias mesas de amigos. Nos contaron que son conscientes del ruido y que tienen previsto instalar unos paneles para tratar de evitarlo.