En la animada calle Rubio de Santander está este restaurante abierto hace pocos meses y que trata de ofrecer una propuesta algo diferenciada. Fuimos tres personas un día entre semana y probamos su menú diario (19,9€). De los tres menús, ninguno nos convenció del todo.



Primer menú: garbanzos con callos y morro, una decepción: un garbanzo basto, fíjense en las pieles despellejadas de algunos garbanzos, y sobre todo con escasos callos, casi testimoniales. El segundo fue pollo de corral a la brasa con salsa chimichurri, que resultó rico y sabroso. De postre, una buena tarta de queso.



Segundo menú: alubias blancas con jibia, muy correctas, la alubia un poco basta, pero en conjunto un buen primer plato. El segundo fue alita ibérica a la brasa. La alita es un corte del cerdo, similar al secreto por su su grasa infiltrada, aunque de un lugar diferente del cerdo, en la parte alta del lomo (cerca de la aguja), mientras que el secreto está en la zona de la “axila” (entre la paletilla y el tocino). En cualquier caso, el plato me resultó escaso para un segundo plato. El postre, una rico flan de huevo casero.



Tercer menú: también los garbanzos con callos y morro (no repito la foto) y la fritura de pescados de lonja con mayonesa de lima. Como se aprecia en la foto, escasa ración de unos pescados pequeños y con poco que comer. Flojo.

La cuenta para tres personas fue de 60€. Por un menú diario a 19,9€ hay mejores opciones en la zona. En cualquier caso, interesante si se está por la zona y no hay otras opciones disponibles.