Pequeño restaurante chino especializado en empanadillas, dumplings y tallarines. Si fuera un sitio bonito sería un B-B-B de libro. Como es bastante feo, se queda en dos bes: Bueno y Barato.
Una barra para despachar el incesante delivery y dos mesas, además de un comedor al fondo. Aquí se viene a lo que se viene: a por las jiao zi (empanadillas chinas). Las tienen en tres variedades: al vapor, a la plancha o crudas, para hacer en casa. El relleno puede ser vegetal, cerdo, pollo, ternera o gambas, con precios desde 4.5€ hasta 6,65€ la ración de seis empanadillas. Además tienen otras especialidades chinas como platos de pollo, costillas, tallarines, etc.


Comencé con unas empanadillas a la plancha rellenas de carne de cerdo, estupendas.

Y seguí con un pollo Gong Bao, con un buen punto de picante. Muy correcto, sin ser de los mejores que he comido en Madrid.

En total la cuenta para una persona con una botella de agua fue de 13,45€. Imbatible.