Cachivache

Ubicado al final de la calle Serrano, Cachivache fue el primer restaurante que los hermanos Aparicio abrieron en Madrid allá por 2013. Desde entonces, su proyecto ha crecido notablemente: en 2015 nació La Raquetista en Retiro, seguido en 2018 por Salino, apenas a unos metros. La expansión no se ha detenido: han inaugurado otro Cachivache en Montecarmelo y un nuevo local, La Raquetista a La Habana, en la calle Juan Bravo. Sin duda, una expansión considerable.

Sin embargo, esta rápida expansión parece haber afectado la negativamente la experiencia. En mi reciente visita a Cachivache (Serrano), noté un descenso significativo tanto en la calidad de los platos como en el servicio. Los camareros parecían desbordados, con una ratio de mesas por empleado que comprometía claramente la atención al cliente. Una lástima, porque este local siempre había sido una apuesta segura por su ubicación, su carta de cocina informal y sus precios razonables.

Comenzamos con unos canelones de trigueros, mozzarella fresca y parmesano. Correctos.

Coca de gorgonzola, pera, espinacas y nueces. Nos dijeron que se había agotado, pero minutos después apareció en la mesa… templada, casi fría.

Dados de solomillo ibérico de bellota salteados al ajillo, portobello y patatitas.

Carrilleras al curry massaman y arroz jazmín. Una decepción. El curry conserva su buen sabor, pero el arroz venía compacto y pastoso, y las porciones de carrillera eran escasas en comparación con visitas anteriores. La foto habla por sí misma (18€).

La cuenta ascendió a 86 € para tres personas —una cifra alta considerando la calidad percibida y la falta de atención en sala. Por ahora, no recomendaría ir a este local.

Scroll al inicio