El Celler de Matadepera

Fundado en 1968 en el espacio que ocupaba el huerto de la casa familiar, El Celler de Matadepera nació como un asador, para después consolidarse gracias a Lluís Bernils, quien transformó el negocio en un referente de la cocina catalana tradicional y de temporada de alto nivel, llegando incluso a tener una estrella Michelin entre 1992 y 1997. En la actualidad, el restaurante continúa su trayectoria con la tercera generación de la familia, con Lluís Bernils como anfitrión y jefe de sala, y su hijo Pau al frente de la cocina con el apoyo de su hermano Ricard.

Comenzamos con unos aperitivos de la casa, una delicada crema de verduras y unas croquetas.

Dos entrantes a un gran nivel: carpaccio de gambas y unas berenjena ahumadas con tocino ibérico.

Ceps con buti (boletus con butifarra). un estupendo plato de temporada con ceps frescos acompañados de butifarra negra de Cal Rovira, un productor artesanal de excelente calidad de la comarca del Berguedà.

Los principales fueron pescados del día: por una parte una espléndida escórpora que compartimos dos comensales, con los lomos a la brasa sobre una base de espinacas y las espinas fritas presentadas aparte, como suele ser habitual en este pescado.

Otro de los principales fue merluza de pincho con refrito de ajos.

El otro principal fue calamar en su tinta con arroz.

Para terminar, flan de huevo y unas bolas de helado. Para acompañar el café unas trufas de chocolate con carquinyols.

La cuenta para cuatro personas fue de 255€ (unos 65€ pp) con dos botellas de Colet tradicional (a 20€), un espumoso del Penedés. Una muy buena experiencia que no puedo sino recomendar vivamente.

Scroll al inicio