El Pimiento Verde

Fundado por el chef David Lecanda en 1988 en la calle Lagasca, El Pimiento Verde se ha consolidado como uno de los referentes indiscutibles de la cocina vasca en Madrid. Tras más de tres décadas de trayectoria, cuenta hoy con cinco establecimientos en la capital junto a su último proyecto, el Gran Asador Lecanda.

Nuestra visita al Pimiento Verde de calle Castelló me permitió comprobar qué este restaurante sigue en plena forma, alejado de modas y fiel a su línea gastronómica: buena cocina tradicional a un precio razonable. El local se distribuye en dos espacios: una sala de entrada y un amplio comedor posterior, donde la decoración elegante y funcional. Detalles como los manteles recién planchados y un servicio atento y profesional refuerzan el compromiso del restaurante con la calidad en cada aspecto.

Comenzamos con unos de sus clásicos de la casa: sus flores de alcachofa.

Ensalada templada de gulas, almejas y gambas con lechugas frescas y aliño de vinagre y txakoli. Correcto, pero quizá el plato menos interesante de los elegidos.

Lubina del atlántico a la bilbaína con crema de piquillos y patatas panadera. Una estupenda ración cocinada en su punto. Impecable.

Otro de los platos clásicos del restaurante es el chuletón de vaca madurado vaca vieja mestiza con piquillos y patatas frita. Sin fallos.

Terminamos compartiendo dos postres. Maitetxu mía, una manzana en compota, yogur y dulce de leche helado, y la tarta de queso artesanal con salsa de arándanos

Con un precio medio de unos 50-60€ por persona resulta una opción magnífica en Madrid. Creo que mi última visita a un Pimiento verde fue hace unos seis o siete años. No volverá a pasar tanto tiempo para mi próxima visita.

Scroll al inicio