En pleno barrio de Lista se encuentra esta taberna andaluza con más de 20 años de historia. Con cuatro establecimientos en la zona y un llamativo doble esquinazo en la calle Don Ramón de la Cruz,
La carta se centra en raciones tradicionales, con una especialidad clara en frituras y productos ibéricos.
Comenzamos con pijotas a la anzaluza, calamares y las croquetas de la casa. Acostumbrado a las rabas de Santander los calamares fueron realmente flojos, unas pijotas frescas y bien fritas y unas croquetas correctas.

Seguimos tirando de clásicos, una buena ración de jamón ibérico (24€) y otra de queso manchego (sin foto). Buena calidad del jamón.

Pulpo a la gallega (22€), qué difícil está siendo este año encontrar un buen pulpo en Madrid, y mollejas de cordero, que fue el plato que más me gustó. Bien fritas y muy sabrosas.


Seguimos con su adobo andaluz, confirmando que en esta taberna saben trabajar bien la fritura de pescado. Y para cerrar, una ración generosa de lomo de vaca, sabrosa y muy disfrutable.


La cuenta total para siete personas fue de 295€ (unos 42-43€ por comensal), incluyendo 17 dobles a 4,50€ cada uno, un precio que ha ido subiendo en los últimos años y que es, en mi opinión, dificilmente justificable para una taberna bastante incómoda. En cualquier caso, la cuenta total sigue siendo razonable en el contexto madrileño.