Nueva apertura en el barrio en un local que no parece que no acaba de tener suerte. He ido a probar su menú de fin de semana (15€) y me ha parecido muy flojo. Desde luego, en mi caso, para no volver.
Elegí de primero un arroz de bogavante, y como suele ser ya habitual, te presentan una cascara del bicho en cuestión, pero vacía. Además el arroz estaba soso. Un desastre. Curiosamente un señor mayor en la mesa de al lado estaba encantado con su arroz.

El segundo no mejoró mi impresión, Pedí un codillo a la gallega, que era básicamente grasa y hueso.

La tarta de Santiago de postre, industrial.
