El restaurante se asienta en una casona rehabilitada del siglo XVII situada en pleno Camino Real en el bonito pueblo de Cartes. Antiguamente fue una oficina de correos y telégrafos, de ahí el nombre del restaurante, que fue abierto en 2018 por el chef Kike Pérez Malagón junto a Noelia Sánchez, encargada de la dirección y gestión de la sala.
Con un sol Repsol e incluido como establecimiento Bib Gourmand por la Guía Michelin, ofrece una cocina de autor y de mercado basada en el recetario tradicional cántabro articulados en dos menús degustación: el menú de mercado Torreón (35€, que fue el que elegí para mi visita) y el menú degustación Camino Real (75€).



Comenzamos con una mantequilla de anchoa que elaboran ellos y aceite de Toledo de la variedad picual junto para acompañar un pan de masa madre y otro pan de calabaza.


El aperitivo fue una ensalada de tomate de Cantabria. Pocas cosas me gustan más que un buen tomate y los de Cantabria en verano son excepcionales.

El primer entrante fue un sabroso arroz lebaniego con su compango.

Como segundo entrante: bonito del Cantabrico, salsa marinera y langostinos. Un estupendo bocado con el punto perfecto del bonito, como se aprecia en la segunda foto.


El plato de carne fueron unas carrilleras de vaca tudanca estofadas al vino con puré de manzana. Muy bien cocinadas, un buen plato.


Para terminar, una cremosa tarta de queso con helado.

Por último, y para acompañar al café, unos bizcochos y chocolates.

La cuenta con una cerveza y café fue de 40€. Una magnífica relación calidad-precio para lo comido. Ha resultado un restaurante muy recomendable.