Este restaurante es un clásico del barrio de Prosperidad, en la zona hoy llamada Ciudad Jardín, al lado del Auditorio Nacional. He venido varias veces a tomar algo, pero nunca ha probar su menú del día. Ha sido en esta ocasión la primera y última vez: un menú (14€) francamente decepcionante por su baja calidad.


Como era día que ofrecían cocido madrileño, había repollo rehogado, que es lo que elegí. Una pobre ración, bastante aguado y con escaso refrito. Muy flojo.

Seguí con pollo asado en su jugo. Una pieza seca y con unas pobres patatas.

Y de postre una tarta de manzana, que ni siquiera hacen ellos sino un repostero de la zona.
