Con más de 80 años de historia, el restaurante se ha mantenido fiel a una receta monumental: un cocido madrileño de 15 ingredientes que requiere 48 horas de preparación a fuego lento. Se sirve en dos vuelcos (primero la sopa desgrasada y luego una bandeja rebosante con los garbanzos, verduras, viandas ibéricas y su tradicional pelota casera). Este plato les ha valido el reconocimiento de la Guía Repsol y el premio al Mejor Cocido de Madrid en la Ruta del Cocido Madrileño.






