El restaurante La Voladora de Santander, abierto en 2021 por el chef Nacho del Corral junto al hostelero José López, rinde homenaje con su nombre a Asunción Muriedas, una pescadera local apodada “La Voladora” tras sobrevivir volando por los aires a la trágica explosión del buque Cabo Machichaco en 1893. Este recuerdo histórico se plasma visualmente en su comedor mediante un gran mural de azulejos artesanales que la retrata como una sirena, mientras que su propuesta gastronómica apuesta por la cocina tradicional cántabra, destacando los pescados y carnes a la parrilla de carbón junto a verduras de su propio huerto en Monte.


Comenzamos con una ensaladilla de langostinos con mayonesa casera y encurtidos.

Chipirones asados sobre una crema fina de cebolleta, gel de vinagre y chicharrones.

Alcachofas confitadas con yema, pilpil de pollo del corral y velo ibérico.

Presa de cerdo ibérico con setas shimeji agridulces y salsa de frutos rojos acompañado de patatitas al romero.


Los postres fueron una tarta cremosa de queso al horno y flan casero.


La cuenta fue de 200€ para cinco personas (40€ pp) con cervezas (de los platos principales se pidieron dos raciones). Buena relación calidad precio en una experiencia recomendable.