Lakasa

Ubicado en la plaza del Descubridor Diego de Ordás, 1 (28003 Madrid), Lakasa es uno de los restaurantes más destacados de la escena gastronómica madrileña. Dirigido por el chef César Martín y su pareja Marina Launay, este local —recomendado por la Guía Michelin— se ha consolidado como un referente de la cocina de producto de temporada con enfoque en la caza y una filosofía clara: producto de calidad, proveedores de confianza y técnicas tradicionales actualizadas.

Como señala la Guía Michelin: “Ofrecen una cocina tradicional actualizada en constante renovación, en base a los productos de mercado y con la opción de pedir medias raciones”. Una flexibilidad que se agradece.

César Martín, con una trayectoria que incluye etapas en La Abacería de la Villa, Balzac o Arce, pone en cada plato su conocimiento y respeto por los ingredientes. El local, al que se trasladaron en 2012 desde Raimundo Fernández Villaverde, combina un ambiente elegante pero relajado: una barra de entrada da paso a un comedor con grandes ventanales a la plaza y una cocina abierta.

Comenzamos con un clásico ya icónico de Lakasa: Buñuelitos de Idiazabal, crujientes por fuera y fundentes por dentro, y la ensalada de perdiz de tiro, un ejemplo perfecto del respeto por la temporada y por el producto de caza.

Pichón Bravío, estofado-escabechado entero con verduras. Un pichón de Tierra de Campos “con un equilibrio sorprendente entre sabor intenso y textura delicada. Los estofamos lentamente los pichones con mucha verdura, a la que añadimos en forma aliño un generoso «golpe» de manzanilla.”

Pedimos dos raciones de Dados de solomillo de vaca con salsa de mostaza, calabaza asada y patatas

Tartar de gamo con mostaza savora con tomate semi seco y estragón —un plato potente, con una carne de caza de calidad excepcional y una ejecución impecable.

Para cerrar, dos postres memorables: Tarta de limón con merengue tostado y Milhojas de mousse de crema catalana con fruta de la pasión.

Precio y experiencia

La cuenta para cuatro personas fue de 307€ (unos 77€ por comensal), incluyendo una botella de Château Sainterm (41€) y una ronda de cervezas. Sí, Lakasa no es un restaurante barato, pero la calidad del producto, la técnica depurada y la coherencia en la propuesta gastronómica lo convierten en una experiencia que merece la pena.

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