El restaurante Membibre de Madrid fue un emblemático proyecto gastronómico familiar fundado en 1968 por los abuelos del actual chef, Víctor Membibre, como una tradicional “casa de cocina castellana” en el barrio de Argüelles. Víctor, formado en escuelas de hostelería y con experiencia en restaurantes como Zuberoa y L’Atelier de Joël Robuchon, tomó las riendas con poco más de 20 años y transformó el establecimiento en un referente de la cocina cinegética en la capital. Tras la pandemia, en 2022, la familia decidió cerrar la sede madrileña para regresar a sus raíces en El Puente de Sanabria (Zamora). En mayo de 2025, Membibre renace bajo un nuevo concepto de taberna gastronómica, con capacidad para unas 35 plazas, un equipo reducido de tres personas y una carta diaria escrita a mano que prioriza productos locales de Sanabria y temporada con un ticket medio de 35-45 euros.
Como aspecto a destacar, el restaurante no tiene redes sociales, ni página web ni siquiera un teléfono al que llamar para reservar mesa. Es voluntad del cocinero y no se espera que cambie esa filosofía. Es decir, no es posible hacer reservas por anticipado.




Comenzamos con unas gambas al ajillo, correctas, y un excelente tartar de gamba blanca con ají amarillo y salsa de yuzu.


Seguimos con unos pimientos rellenos de ventresca de bonito y pil-pil de piquillos. También un platazo.

A continuación puerros sobre una vichyssoise con anguila ahumada. Nos gustó tanto que pedimos dos raciones.


Por último, lengua de ternera asada con puré de patata.


La cuenta para cinco personas fue 148€ (30€ pp) de con una botella de vino Mission’s Grapes Listan Prieto, D.O. La Palma (a 38€). Un excelente restaurante a un precio imbatible. Muy recomendable.