Una pizzería de barrio en la calle Cartagena de la que no esperaba gran cosa y que ha resultado una agradable sorpresa. Aunque el local es feo y un tanto desangelado, lejos de las pizzerías de moda de otros barrios, pero con unas pizzas más que notables. Pedimos su pizza Special, que lleva una buena cantidad de jamón york, champiñones, huevo y bacon sobre una masa fina y crujiente. Con dos bebidas pagamos menos de 20€.
